Cuentos de Coinco

Antes de empezar

Hola, ¿cómo le va, lector o lectora? Antes de que avance por estas páginas, déjeme contarle de dónde nacen estas historias.

El abuelo le cuenta historias a un niño en el corredor de una casa de campo

Mi nombre —o al menos el nombre que hoy decide hablarle— es heredado. Viene de más atrás, de una voz antigua que no está en los libros, pero sí en la memoria. Cuando era niño, en esas noches donde el tiempo parecía más lento y el mundo más cercano, mi abuelo me contaba historias. No eran cuentos de hadas ni relatos lejanos: eran historias de nuestra tierra, de la gente, de la vida que transcurría en los rincones de la comuna. Historias que, sin saberlo entonces, se fueron quedando conmigo como semillas.

Con el paso de los años, la vida me llevó por otros caminos: formé una familia, me convertí en padre de cuatro hijos, abracé la vocación de enseñar como profesor, y más tarde asumí la responsabilidad de servir como alcalde de mi querida comuna. Sin embargo, entre las urgencias del presente y las tareas del día a día, algo persistía con fuerza silenciosa: la necesidad de rescatar aquello que no debía perderse.

Porque los pueblos no solo se construyen con calles y edificios, sino también con relatos. Con esas historias que se cuentan al calor de una conversación, en una sobremesa, en la confianza de la noche o en la memoria de quienes han vivido más. Historias que, si no se escriben, corren el riesgo de desvanecerse.

Así fue como, con el tiempo justo y la ayuda de la tecnología —esa aliada inesperada— comencé a reconstruir fragmentos de memoria. A escuchar con más atención, a recoger lo que otros recuerdan, a hilar lo que alguna vez oí de niño con lo que hoy la comunidad sigue narrando.

Este libro nace de esa urgencia: la de dejar testimonio. No pretende ser una verdad absoluta, sino un eco vivo de lo que ha sido contado de generación en generación. Algunos relatos se acercan más a la realidad; otros, inevitablemente, se visten de imaginación. Pero todos llevan algo en común: el alma de un pueblo.

He decidido firmar estas historias con un seudónimo que no es casual. «Juan Vililuya» es un nombre que evoca a mi abuelo, a su voz, a su forma de mirar el mundo y de contarlo. Es, en cierta manera, una forma de que él siga hablando a través de estas páginas.

Le invito, entonces, a adentrarse en estos cuentos. A leerlos con calma, con curiosidad, con la disposición de quien escucha una buena historia junto al fuego. Porque en cada uno de ellos hay un pedazo de vida, de memoria y de identidad.

Bienvenido a estos relatos.

Bienvenido a las historias del abuelo Juan Vililuya.

Comienza la lectura
Carátula de Las Andanzas del Maestro Cortez

Las Andanzas del Maestro Cortez

Por Juan Vililuya

El Maestro Cortez llega al cantón con encargo de levantar los nichos del cementerio. Entre tabernas, vino bigoteado y un confesionario donde se reza más de la cuenta, una conversación con el diablo cambiará lo que él creía saber sobre los hombres y las almas.

Carátula de La Piedra de la Viuda

La Piedra de la Viuda

Por Juan Vililuya

Don Carlos cabalga de noche por los cerros del Tayén, fiel a su perro y su escapulario. Le esperan caminos prohibidos en martes y viernes: el Cerro de las Brujas y la Piedra de la Viuda, donde dicen que una mujer de negro espera silenciosa el momento de subirse al anca.

Carátula de Una Noche de Invierno del Año 68

Una Noche de Invierno del Año 68

Por Juan Vililuya

15 de agosto de 1968. El cine Álamo arde en plena noche de invierno y los gritos de "¡Fuego!" atraviesan Coinco más rápido que las llamas. De esa noche nace algo que el pueblo no olvidará: la solidaridad que dio vida a la Primera Compañía de Bomberos.

Cuentos de Coinco

Juan Vililuya · Abril 2026

Estos cuentos viven cuando se leen y se conversan.
Nos gustaría escucharte.

Agradecimientos

  • Don Osvaldo Aguirre Carrasco
  • Leandro Hernández "Moncho"
  • Primera Compañía de Bomberos de Coinco
  • Y a todos los vecinos que mantienen viva la memoria del pueblo
Juan Vililuya · Coinco 2026
Portada del libro «Cuenta Cuentos del abuelo Juan Vililuya»
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